Cuando Antonio Meucci inventó el teléfono por el siglo 19, jamás nos imaginamos que pasarían siglo y medio, para que se dispararán las comunicaciones de tal forma, que ,en el campo educativo están ejerciendo tal influencia que el proceso de enseñar y aprender se ha hecho cooperativo, colaborativo, y hasta divertido con el uso de las pizarras digitales, blogs y otras herramientas tecnológicas.
Pero, si bien es cierto la tecnología no es un fin, sólo es un medio, que debe el docente junto al niño conocer y aplicar como un recurso, pero eso sí dándole las herramientas necesarias para que luego pueda sólo acceder y aprender a buscar información, y trasformarla en aprendizajes significativos.
Las oportunidades están, no podemos dejar pasarlas, seamos precursores de los cambios que en materia de tecnologías de la información y la comunicación se nos están ofreciendo.